martes, 11 de octubre de 2011

LARREA TOUJOURS

Remedios Varo
La luz sopla hasta hacerse oscuro mientras LARREA JOVEN Sale precipitadamente por la puerta central. Cuando vuelve, en una escena fugaz, vemos de nuevo a LARREA VIEJO asido a su maleta deambulando entre las puertas. Solo murmura: “Vicente ¿Estás en casa? Al fondo de tu lápida se divisa el mar…”. Oscuro rápido. Al volver la luz sobre las tres puertas se ve de espaldas la figura de HUIDOBRO, al fondo de la central abierta, LARREA JOVEN entra por la derecha. Parece algo achispado.
LARREA JOVEN (Llamando y mirando hacia los lados) ¿Hay alguien en casa? ¿Vicente?
HUIDOBRO (Desde el fondo sin volverse) On est lá¡ Tout au fond, en el salón¡
LARREA JOVEN (Asomándose al umbral central). Vicente, ¿dónde estás? ¿Jugando al escondite?
HUIDOBRO (Dándose la vuelta y haciéndose a un lado). Quiero presentaros a alguien, que recién llegó a esta casa por casualidad…


Al hacerse a un lado HUIDOBRO, descubrimos a un hombre de unos treinta y pocos años. Menudo y enjuto, con rasgos rectilíneos y afilados que se dulcifican en una sonrisa perfecta de dientes blancos impolutos mientras avanza despacio hacia Larrea joven.

HUIDOBRO(Despacio). Dice llamarse César Vallejo Hace poco más de un año que llegó a la Ville Lúmiere. Al parecer, también escribe poemas…
Cambio de luz, LARREA VIEJO, desde su umbral del lateral izquierdo, avanza dejando a un lado su maleta con los brazos abiertos. Solo LARREA VIEJO se mueve, el resto permanece congelado.
LARREA VIEJO. ¡César! He deseado tanto abrazarte de nuevo.
Justo cuando están a punto de hacerlo, nuevo cambio de luz y VALLEJO pasa de largo hacia LARREA JOVEN.
Juan Gris

LARREA JOVEN (Con cierto estupor y estrechando la mano que le tiende Vallejo). Larrea, Juan Larrea, amigo de Vicente y poeta en ciernes.
VALLEJO . ¿En ciernes? Alguien me ha dicho que es usted un poeta consumado en la lengua gala y en la suya natal.
HUDIBRO (Acercándose con una revista entre las manos). Uno de los mejores de la contemporaneidad, el mejor tal vez de la vieja Iberia. Voilá el último número de mi revista Création, que lleva un texto suyo entre otras perlas.
VALLEJO (Sincero)¡No sabe cómo se lo agradezco! He hojeado el primer número en alguna librería de Montparnasse. La verdad es que se me hacía la boca agua.
LARREA JOVEN (Casi autoritario) Seguro que Huidobro le mandará la colección completa a su dirección (a Huidobro) ¿A qué sí, Vicente?
HUIDOBRO. Bien súr, teniendo en cuenta que va por el cuarto. Sólo tiene que dejar un donativo y podrá degustar el menú completo a sus anchas.
VALLEJO (Turbado) ¿Un donativo? Bueno, verá…Ahora no llevo ni un franco encima.
LARREA JOVEN (Rebuscando en un bolsillo y sacando un billete de veinte francos). Ya me lo devolverá…
VALLEJO (Sonrojándose) No de verdad, no puedo aceptarlo..
HUIDOBRO (Haciéndose con  él) Ne vous inquietes pas, yo lo haré por usted. Me gustaría ser un caballero en todo, pero tenemos una deuda con la imprenta que solventamos poco a poco.
VALLEJO (sin saber qué decir) Ya que lo dan como un hecho consumado, todo sea por la poesía.
HUIDOBRO.. Por la nueva poesía de España y América…
VALLEJO (Algo sombrío) Tan huérfana de guías y modelos (Encendido) ¿Llamaremos nueva a la que adopta léxico novedoso como avión, telégrafo sin hilos, jazz, dancing, globe-trotter y lindezas por el estilo?
HUIDOBRO (Picado) Attention, mon collegue, mi poesía está habitada de vocablos que trasladan realidades recién inventadas…
VALLEJO (conciliador) Pero las convierte en células de un tejido vital con asombrosa desenvoltura, mi querido amigo. Hablo de esa poesía que exprime la pedantería de la novedad trocándose barroca y ortopédica. La verdadera poesía nueva habla de cine sin nombrarlo, electrizando al oyente con un dinamismo cinemático oscuro y tácito profundamente humano. A la poesía de verdadera sensibilidad nueva se la podría tomar por antigua porque no llama la atención.
María Blanchard
HUIDODRO (Encantado) Toút a fait d´accord. ¡Hay que celebrar esta conjunción con un piscolabis! (Desaparece por la puerta central)
VALLEJO (A LARREA JOVEN, repentinamente tímido) ¿Hace tiempo que se ha instalado en París?
LARREA JOVEN ¿Yo? Ni mucho menos, solo estoy de visita en casa de Vicente. Pero mi corazón ya me dice que mi sitio está aquí.
VALLEJO (Iluminándose) Haga usted caso a su corazón, nada sería más deseable…es un buen lugar para reconstruirse, para intentar ser otro.
LARREA JOVEN (Interesado) ¿Desde cuándo lo hace usted?
VALLEJO (Afabilísimo) ¿Reconstruirme hueso a hueso? Solo desde el año pasado pero se me antoja una labor ingente. Allá en mis lugares tuve que salir por pies de ciudad en ciudad hasta que decidí cruzar el charco, saltar a la capital del mundo occidental…
LARREA JOVEN Salto mortal donde los haya..¿Fugitivo político?
VALLEJO (Riendo) ¿Pertenece a los servicios secretos? )(Mirando hacia los lados y bajando la voz). Aunque rebelde de espíritu, soy revolucionario de facto por decreto: se me achacan robos e incendios en una revuelta de Trujillo en la que jamás participé… sufrí cárcel por ello… (Completamente en serio)
LARREA JOVEN (Visiblemente encantado) Soy una tumba filistea. Sacúdase esos temores del altiplano, solo soy un visitante preñado de la poesía…
HUIDOBRO (Volviendo de nuevo con una copa en la mano) ¡A la salud de América Latina!
Daniel Sarasola
Larrea Toujours.

No hay comentarios: