domingo, 14 de septiembre de 2014

Paula Rego



CAFÉ BLAKE

si fuese por la mañana ahora y yo abriese los ojos

pensaría seguramente en otro de aquellos días e

que me visto y el cuerpo escurre por entre las ropas

sin querer mantenerse de pié

vuelvo a cerrar los ojos

fingiendo que nadie los vio abriéndose

y parto al deserto

llevo pocos conmigo – apenas algunos fracasados como

yo que transportan un mundo en los ojos cerrados y

no se dejan tocar

contrayendo en ese esfuerzo todas las deudas enfermedades

contrariando en ese vicio la voluntad de todos los sueños

contrahaciendo en esa quietud la narrativa de todos los

viajes

contrabandeando en ese momento a materia de todas as

mudanzas

Encendemos una hoguera en el desierto y

la mantenemos a tragos de whisky y colillas largas tiradas

a capirotazos

queríamos calentarnos pero el arte que nos cupo es

el que menor chama hace

todo ennuestra sombra es demasiado pequeño

es demasiado grande

entonces vagueamos

vagueamos por la insensibilidad de la tradición y por lo

absurdo de bodas turcas en barrios europeos

por la irracionalidad de las horas punta y por la imprecisión

de un Big Ben

por la inevitabilidad del fin de los griegos y por la inagudeza

del pesimismo frente a la evidencia de que estábamos todos

presentes desde el inicio

la historia de la humanidad comienza con la historia de la

destrucción

vagueamos por la imposibilidad del amor

por la tendencia a averiarnos

y concluimos que acaba por ser lo mismo

amar y destruir

endeudados al mismo tiempo y enfermos por todo el cuerpo

un día no regresaremos del desierto

haremos en el desierto nuestro Café Blake

a velas y paredes oscuras ya desconchadas

e al fondo de la sala más pequeña un cuadrado pintado de

azul de prusia

y en el sótano forrada con estantes un largo rectángulo de papel

escrito para el desierto

por donde se verá por último la luz del amanecer

mientras la orgía embriagada se comienza

despacio y aleatoriamente a acurrucar

buscando algún calor para dormir tranquila


Marta Navarro
Tr. del portugués de Genaro da Silva.

lunes, 8 de septiembre de 2014

VIDA LABORAL
(BUENOS AIRES)

Envuelta en celofán, la noche es un regalo.
Duermo del lado
de los anuncios por palabras.
Si sueño a dos columnas despierto en titulares.
Cuando ronco no elijo.
Poco a poco me arranco la sección de sucesos:
pergamino y estraza.
Las páginas salmón me abren el apetito.

Entre frazada y manta,
¿qué nos protegerá de la intemperie?
Entre abrigo y cobija,
¿qué textura nos redime del frio?

Valgo mi peso en celulosa. Cargo
el gramaje del mundo a mis espaldas.

No podría vivir en sociedad.

Luis Bagué Quilez.
Gus van Bossche

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ar

La selva crece por dentro y el altiplano anida en la mirada.
La humedad se deposita en la piel como una bruma.
De lo seco a lo húmedo, de golpe.
Un corte de respiración abrupto
como el paisaje.
Transición insospechada: el horizonte de montañas enormes y heladas se precipita.
Se hace precipicio mientras lo verde irrumpe.
Un juego de colores y de respiraciones.
No se respira igual en lo árido que en lo húmedo.
No se es igual.
¿En qué punto exacto se produce la escisión?
¿Se produce?

¿O es que la selva permanece dentro como un presentimiento mientras el altiplano anida en la mirada como un estar ausente?
¿O es que el altiplano permanece dentro mientras la selva humedece la piel y vuelve bruma  la mirada?
No es una ruta: es un trance.
Es atravesar el terror / el camino de la muerte.
Extravié el camino pero la selva era clara, palpitante, presencia invasiva.

Un exterior que invade y arrebata.
la suspensión / el éxtasis del afuera
No se trata de geografía se trata de una respiración compartida que se abisma.
El camino de la muerte: En la infancia se puede mirar el abismo verde e intuir la palabra muerte. Se puede pensar: ¿cómo puede ser algo terrible si la caída por el precipicio parece amortiguarse en esas copas verdes respirantes que nos miran?
Mientras las cascadas constantes vuelven barro la tierra y parece que todo está dado para la muerte. No es una ruta es un trance.
Llegar a Caranavi.

Cobija: La selva suena.
El altiplano calla.
pero en esos contrarios se contiene toda la música del mundo
El amanecer en la selva es azul /El amanecer en el altiplano es celeste.
Y las impresiones son sólo matices cromáticos de un mismo misterio que sabe desdoblarse de manera casi simétrica en las oposiciones:
Verde / Gris     Húmedo/Seco     Bajo/Alto     Calor/Frío
Alquimia, oxímoron: anima mundi.
Pero ¿en qué momento exacto se produce el desdoblamiento que enfrenta? ¿Enfrenta o acompasa? ¿No contiene cada instancia su reverso dentro? ¿No se es altiplano en oposición a que se es selva?
(Nada es cierto y el lenguaje de la separación no es suficiente para nombrar las metamorfosis del paisaje.)

La coca: hoja verde que contiene la selva que se mastica.
Pasanca: una nueva manera de lo negro en la selva.
Motacú achachairú guapurú: ¿el lenguaje es del lugar de donde procede lo que se nombra o del lugar donde es pronunciado lo que se desconoce?
[Encomiendas: la humedad viene dentro y también la fruta envuelta en cartas. Reyes y el Beni vienen en la encomienda y crean todo un lenguaje que hace inmediatamente crecer la selva en plena La Paz, en la avenida Arce.]
«El Beni como una imagen extraviada en un libro de Perec. Leer una postal cuya leyenda dice Beni y ver como de las páginas brota la laguna de Copaiba, Rurrenabaque, Reyes, las palmeras, el jocheo de toros del 6 de enero. Soñar en escribir, a lo Perec, un relato beniano en el que estuviera ausente la letra u: ¿un imposible? ¿Un callarse las cosas de la selva?»

La laguna de Copaiba: decir piraña e intuir una presencia real distinta a las fábulas de Esopo. Pero también decir jochi colorado, sicurí, pasanca, sumurucucu como animales de una mitología que el habitante del altiplano desconoce. Dejarse habitar por ella.

U como onomatopeya selvática. U de motacú. U de lluvia. U de humedad. U de tutuma. U de cunumi.  U de tacú. U de yungas. U de sumurucucu.
una letra para la zona tórrida y para la apertura del lenguaje

El altiplano, como el desierto de Jabès, es la extrema escucha. La selva con su sonido vibrante entabla un diálogo imperceptible para los que no han aprendido a callar en su lenguaje.
Una naturaleza desatada que nos camina dentro. La selva: la floresta respirante que nos come –y se lo comió la selva.
El zapateo africano que retumba sobre el altiplano del Perú / La saya de los Yungas retumba en el carnaval de Oruro / El contundente ritmo de la selva retumba en el sosegado ritmo del altiplano.
la música de yuruparý se hace con los huesos de Uarly

porque uno es el otro y el otro es el uno


Valeria Canelas

martes, 2 de septiembre de 2014

MUY CERCA



Al final hubo
       una cierta gracia

extendida sobre la mesa
       irreconocible

nuestra querida (perrita)
        con apenas

cinco sedaciones en
       un respirador manual

insensible
       Phenobarbital

sobredosis ala espera
       el pelo humano

no la piel su olor
       y lustre

a pesar del episodio
       final sin aliento

solo minutes antes
       llegamos para nuestra

visita nocturna el ex y yo
       él atravesó todo el país

ante el peor de los finales
       dulce perrita

por la mañana pronto
       mientras reconoce su piel

y busca el silbido
       del patear del reconocimiento

los tubos de cabeza de cono
       grapados a la nariz

el ex que teme que nuestro ultimo
       vínculo expire también

sí, hay cierta gracia
       en la liberación de este espíritu

desde el metal
       de las jaulas del veterinario de urgencia

al oler su cabello
       en el último horror

bajo el aliento
       un corazón parado

como de bebé puro  músculo
       y las millas de excursión

se reducen a una átona
       neumonía por aspiración

la complicación de—
       la gravedad ominosa

espíritu liberado anestesiado
       en el persistente olor

del collar del recuerdo
       y una manta en la cama

a mis pies donde
       por la noche intentó

arrastrarse hacia arriba
       todavía dándome pataditas.

Peter Covino


Tr,del inglés

sábado, 30 de agosto de 2014

Pues el lenguaje de la obra de arte se distingue por el hecho de que la obra de arte individual reúne en sí y manifiesta el carácter de símbolo que, desde un punto de vista hermenéutico, corresponde a todo ente. En comparación con cualquier otra tradición,   lingüística y  no lingüística, hay que afirmar que la obra de arte es absoluto presente y tiene dispuesta su palabra para cualquier futuro. La familiaridad con que la obra de arte nos roza al mismo tiempo, de un modo enigmático,  trastorno y derrumbamiento de lo acostumbrado. No es solo el “eso eres tú” que se nos revela en un espectro fausto y temible. La obra de arte nos dice también: “debes cambiar tu vida”.

Gadamer.

martes, 26 de agosto de 2014

OTRA VEZ A LA ESPERA DE LOS RESULTADOS DE UNA BIOPSIA EN LA SALA DE EJERCICIOS DEL SEGUNDO PISO

Vislumbro los tulipanes cada dos segundos.
Han llegado tarde este año. Aquellos que planté.

No debería haber pensado en los bulbos como             
aquellos que miraría  desde aquí, rojos, como un conejo rosa.

Siete paraguas flotan; sólo uno
se invierte. El amoníaco entre las máquinas

hace este paseo a ninguna parte menos atractivo.
Un coche de policía patrulla en la siguiente ventana

¿Dónde queda aparcada una furgoneta blanca sucia? Lo
complicadoes discernir si todavía

llueve. Dos puentes (no he cruzado ninguno)
Y el refugio para enfermos

mentales delincuentes través del estuario.
Una anciana oscurecida por una campana de ciruela

aparece para llamar a un taxi, pero después
de que uno se detenga, está claro que jalea a

los niños que se ríen mientras corren. Se gira
y sale de mi campo de visión. Intentaré comer

seis cosas verdes hoy y nada blanco. La
multitud danza rápido y es tan probable que

aparezcas. Mi pequeña botella de perfume
está casi vacía. Dispuesta sola una

muestra , en la bandeja de color rosa que compré
en el siglo pasado, en Florencia. No sé

si me voy a comprar una botella. Todavía incapaz
 de encontrar a los cuarenta, el olor de para mí.

El cartero se desploma contra la fuente, su
cuerpo, la carga más pesada que tiene

qué llevar. ¿Cuánta lluvia haría falta para que
la fuente se desborde? Ojalá

no hubiera sido tan consciente al aprender
los fundamentos del tango argentino en

tres lecciones antes de la boda en
Salónica. Desde que leí a

Brönte, me niego a usar un paraguas..
Y me hago creer que estoy caminando los páramos incluso

en la ciudad en la que nunca
estoy. Si te dijera lo que yo

espero, no podría soportar tu pena. No haría
nada de esto sin música.

Esta sala es un trapo empapado de deseo,
incluso cuando es hueco. No es demasiado

tarde para aprender algo nuevo, incluso con esta
cicatriz de traqueotomía y tres cartas en el cajón de mi escritorio.

Nueve perros pasean después, oliendo la acera.
El tiempo no parece molestarles.

Es demasiado pronto para el presente oscuro.

No quiero salir del edificio ahora.


Jennifer Franklin
Tr. del inglés

Edward Munch

domingo, 24 de agosto de 2014

Una historia de alcoba

Tabaco de pipa y el paso de las nubes.
Las pequeñas promesas de la clavícula
y tejas de cedro. ¿Ha pasado tanto tiempo
desde que no dije nada? Mis días están llenos
de palabras sin sentido y la sonrisa de un
niño. Poco de lo que hago
es importante, pero tal vez las formas
lo son. Los cuervos fuera se bañan
en las cunetas, la extraña necesidad
de celebrar una comparecencia
y asentir con la cabeza en las cenas.
Que si me equivoqué, que si  he entendido mal ...
Una letanía de manchas que se ven
a través de las camisetas blancas y las manos.
Lo que sale en el lavado son las tardes
y la arena de la caja de arena, la migración
de playas a patios interiores, patios interiores
a los extremos de las líneas de drenaje y la imaginación:
¿lo que lo hacen las ondas en mis sueños
de dónde viene? A veces te escucho
cantar allí. Tú me invitaste a hablar,
y yo aullé. Me pediste que me diera la vuelta,
me hice el muerto. Aparezco a tu lado
en la cama con una docena de malos símiles sobre el amor.
No me preguntes qué significan, o si
estoy cada vez más ,no sé. Solo la farola
que entra y sale detrás de las cortinas,
nuestras sombras haciendo sombras
en la pared. Tus ojos se fueron graves
en el sonido de mi voz, mientras te leo
estas cosas que otros han escrito.


Clay Matthews
Tr. del inglés


Robert Heinecken


viernes, 22 de agosto de 2014

El sueño de un idioma común

después de Adrienne Rich

Los miércoles tomo el tren pasado el Yankee Stadium,
hacia un lugar donde nunca es un regalo que pueda hablar el idioma,
hacia un lugar donde el graffiti cubre el mural que pintaron para ocultar
el graffiti, hacia un lugar donde los niños me llaman señorita señorita
señorita señorita señorita y me encuentro en uno de sus poemas, un autorretrato,
el verso me gustaría ser rico. El sueño de un lenguaje común

es el lenguaje de un millón de dólares, de baloncesto, de bananas.
¿Son negros los niños? Mi novio quiere saberlo. Dominicanos.
Es diferente. Cuando les pedí que escribieran una pregunta
que les gustaría preguntar a su mamá o papá, un niño escribe,
¿Papel o plástico? Una muchacha a l fondo de la clase quiere saber
¿Por qué no tengo lycene, traduciendo el sonido del color

de mi piel en su propio idioma. La mejor poeta
de sexto curso es la chica que es este año repite
sexto curso. Cuando le hablo a la maestra de su talento
ella dice, por lo menos ahora sabemos que es buena
en algo. Para hablar su idioma, estudio
la lista de asistencia, practico la cadencia de sus nombres.

Ayer presenté un retrato en blanco y negro de un hombre negro,
su calva se alejó de nosotros, una polillas moteada descansa
en un hombro. Les dije que es un hombre que cumple cadena
perpetua en Louisiana. ¿Es esto arte? Sin dudarlo,
una niña dijo que no, porque nadie
desea fotografiar
eso

Leigh Stein
Tr. Del inglés


Vivian Maier



miércoles, 20 de agosto de 2014



Nuestro diario transformarse




Como los animales que se mueven a diario

a través del mismo campo abierto,

debería ser más fácil distinguir la

luz de la oscuridad, simulacros



de la memoria, la lluvia sobre una astilla

de la hierba del rocío que aparece

durante la noche. En estos momentos

de desesperación, una frase



sirve como un halo, la luna

se oculta, así que las estrellas eclipsan

nuestro diario devenir. Crees

que debería ser más fácil definir



el propio camino, pero con las nubes

reunidas alrededor de nuestros pies,

no tiene sentido desandar el camino

de donde venimos, o a donde



tu cuerpo cansado te llevará.

Con el tiempo, las aves se vuelven

confusas e inevitables. Incluso nuestro

infinito conocimiento de la previsión



podría hacernos más vulnerables

de lo que seríamos en la interminable

ignorancia. Hacia el sol

toda al maleza, al final se levanta,.

Adam Clay
Tr.del inglés
Claude Monet

lunes, 18 de agosto de 2014



Cuando el impulso de jugar repentinamente invade a un adulto, esto no significa recaída en la infancia. Por supuesto jugar siempre supone una liberación. Al jugar los niños, rodeados de un mundo de gigantes, crean uno pequeño que es el adecuado para ellos; en cambio el adulto, rodeado por la amenaza de lo real, le quita horror al mundo haciendo de él una copia reducida.
Juguetes antiguos
W .B

jueves, 14 de agosto de 2014

PIEZA TEATRAL HASTA AHORA INÉDITA DE CELAN


Elisa: ¿Ahora?
Karl: Ahora. Sé lo que me digo.
Elisa: ¿Y qué dices?
Karl: Mira arriba. Oigo a alguien. En la fuente.
Elisa: Tonterías.
Karl: Por supuesto. Oigo, entonces, a nadie. (Después de una pausa, irónico.) Al Señor Nadie, entonces. Mister Nobody.
Elisa: Gospedin Nikto.
Karl: Monsieur Personne.
Elisa: Uno de los nuestros.
Karl: Exactamente.

Pausa

Karl: Las nueve ―hora de comer, si te parece. Un cubierto más, si no te importa. Espero a un señor. El señor tendrá hambre.
Elisa: El señor ―el hambre del señor correrá de su cuenta. Hay sardinas de criadero. En la caja.
Karl: Al señor le gustan; al señor le gusta lo nuevo.
Elisa: Como a nosotros.
Karl: Exactamente.

Pausa



Tr. del alemán

por José Luis Gómez Toré

en piedra y cielo

http://www.piedraycielo.eu/

martes, 12 de agosto de 2014



Nana de la mariposa






Mi salvaje ala color añil oscura
mi abigarrada, capitán de ala ancha,
un ala soñolienta, soñadora de polvo
que vuela a través de mi noche.

Mi ala nublada del norte, del sur
mi azul de primavera, mi perla creciente,
un dulce signo de interrogación manchado de plata,
que duerme en el cielo.

Una cola de golondrina de tigre, cosechadora,
que se mueve a través de mis horas,
un ojo marrón en la oscura ala roja,
envuelta suavemente en mis palabras.





Annie Finch
Tr. del inglés








Van Gogh

domingo, 10 de agosto de 2014

A LOS DIECISÉIS años
el signo de la muerte.
En la estantería
Ana Karenina corría
la misma suerte.

Raquel Fernández Menéndez


Vivian Maier



ERE

Entienda esta
Rápida actuación:
es la única salida.

Exprima lo mejor de usted.
Rogamos apriete
el cinturón.

Estese quieto,
Recesión o resurrección,
Esperar es la solución.

El verbo proceder,
Rara avis en nuestra nación,
Esperar es la solución.

Raquel Fernández Menéndez




viernes, 8 de agosto de 2014



CARICIA (2)


La letra escribe la palabra y al escribirla la extiende; cada límite, cada borde acerca otro y otro más. No caben los cuerpos (todo está lleno de cuerpos, algunos tan sutiles que no podemos verlos) no cabe el cuerpo de la palabra en la letra ni en la voz cuando la decimos. Nada es contemporáneo, ni el yo del cuerpo, ni el cuerpo de sus intrusos, ni los intrusos de sus huéspedes; de ahí que tenga el cuerpo a condición de la metáfora, donde por un momento parece que los dislocados pueden besarse. No son símbolos los nombres, no encajan y son ruina, pájaro que resiste al fuego. Escribimos por fuera, fuera de la letra, fuera de la voz. Escribimos, naturalmente, en la letra, en la voz


Bésame
no puedo besarte (me) 


el corazón Bésame



Chus Pato
Tr. del gallego


Beatriz Ruibal