martes, 8 de noviembre de 2011

Purificado

En la noche por fin,
sombrío oasis de los tórridos
arenales del día, largamente,
me he sumergido,
y he disuelto la sal de la tristeza,
y me he purificado
el corazón mordido de impaciencias.

Con los miembros ligeros
lavados por la sombra,
salgo al paso del tiempo libremente.
Ahora ya no tengo retención,
ni designios, ni errante
gimo desposeído.

Y toda esta hermosura desbordante,
ahora abandonada,

si con asentimiento le sonrío,
como mía me expresa.

Tomás Segovia

2 comentarios:

rosso dijo...

Precioso poema.
gracias desde mi noche.

ACdR dijo...

Tomás es lo más, gracias Ana por traerlo. Aquí mi intento (vano) por definirlo: http://1aguna.blogspot.com/2011/11/poeta-bat-zer-den-1.html. Besos.