Soy mujer, y aborrezco a todas las que pretenden ser inteligentes, igualándose a los hombres, pues lo creo impropio de nuestro sexo, sin embargo que las hay que han leído mucho, y habiéndose aprendido algunos términos del día, ya se creen superiores en talento a todo.
La reina María Luisa (1804)
Las familias de Madrid que la han conocido en mi casa han quedado encantadas al ver la más natural humildad en quien pensaron hallar petulante engreimiento, y el más infantil pudor donde creyeron descubrir aquel desenfado que, después de todo, tendría razonable excusa
2 comentarios:
Hay palabras que las dicta el subconsciente. En este caso sobran las palabras..
Genial. Habría que imprimir este post y repartirlo como pasquín.
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