domingo, 3 de junio de 2012

Poema

Qué mayor observancia
de las leyes del mundo este dejar
la vida a su dominio. Olvida
que en sus ojos habita
el deseo de amar el artificio,
las obras que le dan valor de hombre,
olvida
lo hermoso de la luz contra la roca:
En los claustros de Silos
ni los ángeles se atreven a hacer música.
En los Eremitani
hasta un ángel de Mantegna desafina.

Fernando Romera


Lesley Dill

1 comentario:

Alonso dijo...

Hermoso poema,me ha encantado y si podrìa agregar algo màs es que los angeles desde hace un buen tiempo que han dejado de hacer mùsica.Optimo post.Daniela V.delavoratori pubblici