El hombre, dice Aristóteles, es político pues posee la palabra que pone en común lo justo y lo injusto mientras que el animal solamente posee la voz que señala placer y pena. Pero la cuestión, entonces, es saber quién posee la palabra y quién posee solamente la voz. Desde siempre, la negativa a considerar a ciertas categorías de personas como seres políticos ha tenido que ver con la negativa a entender como discurso los sonidos que salían de su boca. O bien ha pasado por la constatación de su incapacidad material de ocupar el espacio-tiempo de las cosas políticas. Los artesanos, dice Platón, no tiene el tiempo para estar en otro lugar aparte de su trabajo. Este "otro lugar" donde no pueden estar, es sin duda la asamblea del pueblo. La "falta de tiempo" es, de hecho, la prohibición naturalizada, inscrita en las formas mismas de la experiencia sensible.
![]() |
| VIR HEROICUS SUBLIMIS Barnett Newman |
La política ocurre cuando aquellos que "no tienen" el tiempo se toman este tiempo necesario para plantearse como habitantes de un espacio común y para demostrar que su boca emite también una palabra que enuncia lo común y no solamente una voz que denota dolor.
Jacques Rancière

1 comentario:
Bien dicho
Publicar un comentario