jueves, 15 de noviembre de 2012


Fogonazo

Como si cayese una piedra en el centro del mundo

y su eco se sintiera más allá de los sentidos.

Como si de repente si el gesto de un antepasado volviera a la existencia

a engrandecerla anulando el tiempo

y todas las campanas tocasen a vida en los altos campanarios de la sangre.

Como si el mundo cayese en el centro de una piedra

y su sentido se sintiera más allá del eco

y la poesía perdiera el conocimiento en brazos del amor.

Como si de repente yo fuese más humana y por eso entendiera

la débil constitución de la mente

que tiembla


como una mariposa nocturna ante una bombilla de 40 vatios.

Igual

que si cayese un pozo en el centro de mí

y el fogonazo que produce un milímetro de vida

me propulsase al centro de un milímetro de mí cayendo en un pozo


tan solo

porque una diminuta esfera grandiosa

se me está formando dentro

y mis tímpanos imperfectos no pueden oír aún

su rotación alrededor del bosque de cromosomas.


Como si Deméter amarrada a mis entrañas

arrastrase con el arado de mi amor a Perséfone a la superficie

de mi pecho de madre y la primavera

venciese para siempre

y el Infierno ya no tendrá dominio

y el Infierno ya no tendrá dominio.


Porque un rebaño de lobos te pasean a lomos de mi vientre

yo soy un ómphalos solo en medio del universo

haciéndote

feliz


criatura.


Como si cayese una piedra en el centro del mundo

retumba toda mi materia individual

la conciencia astral de la persona

que se asoma

a un fogonazo y ve más a poder de luz

que de sombra.


Porque voy en mí catapultada a un misterio

como un polen transportado por abejas

a la matriz de la existencia

absorta en el quietismo absoluto de todo cuanto se mueve.


Me acuesto sobre la hierba de la era

pensando en Mitrídates rey del Ponto

en el laberinto de Borges

en la Dánae de Klimt y en el ciclón somático

que es mi sueño.


Y así sentada

agarrada a las arandelas de mi córnea

contemplas solo lo profundo

y late tu corazón por primera vez

como si cayera una piedra en el centro del mundo.
de Olga Novo.

de Dos poemas a la sangre feliz.
presentes en la iniciativa  Sangrantes
Michael Rothenstein

2 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Ana! Como te dije, he escrito una chorradilla en mi blog sobre lo de ayer. No es gran cosa, pero me hacía mucha ilusión...!Me gustaría que lo leyeras y me dijeras si hay algo que quieras que cambie, lo unico que quiero es molestarte!!
Un beso fuerte
Yasmín

Unknown dijo...

Me alegro de que te guste. Mucho ánimo! Estamos en contacto!!