domingo, 30 de diciembre de 2012












Aquí estudias el silencio

como si fuera una lengua extranjera.

Y si practicas bien

sabrás distinguir el dialecto

del día frente al marcado acento

de la noche.

Te aprendes los pájaros de memoria

y también la luz que trastoca

el sentido de la nada.

No podrás nunca expresarte

con naturalidad en esta lengua.

Pero te sorprenderá siempre su verdad.

Lees los árboles, las montañas en el original

Preguntas: "¿qué tengo yo que decir en esta lengua?"

El animal herido en lo más profundo de ti no contesta.

Guarda silencio.













Katerina Angelaki-Rooke













Tr. Juan Manuel Macias










Yves Klein. Salto al vacío










2 comentarios:

Ser Nosiendo dijo...

Hace no tanto, yo estudiaba el silencio. Hablaba a través de él. Un día, pronto-muy-pronto, te enseñaré a reírte a través del tacto, haré que tus manos rían.

Te enseñaré la herida. Sabrás decir 'noche' sin que los otros animales puedan escucharte... solo verte. Ser un secreto en los ojos de un búho.


http://www.youtube.com/watch?v=9qcLp72gbJo

Esta es Ana. Era mi profesora de lengua de signos. Podría recordar lo no-bueno de aquella experiencia; pero siempre intento ver este vídeo y no pensar en lo que me llevó a silenciar mis manos. Me recuerda que aprendí, lloré, me ilusioné, lo intenté... y seguí con mi vida en otra parte; pero esa es la clave: el tránsito.

Gracias por este blog. Es un comentario demasiado personal; pero hay huellas que merecen no ser borradas así como así.

EG dijo...

bello bello querida Ana