domingo, 23 de agosto de 2015


En lenguas

1.


Debido a que usted no ha hablado
en tanto tiempo, la lengua tropieza y tartamudea,
se atasca en el techo y en el piso como si la boca fuera solo
una casa en la que se puede errar como un cuerpo en sí mismo.

Usted una vez se enamoró de un hombre tan alto
que a veces se subía a una silla para darle un beso.



2.

¿Qué quiere decir cuando alguien dice:
“Eres taaaaaaaaaaaan musical”, coge su tartamudeo para tambalearte,
coge su tambaleo para pavonearte,
coge su intento e inténtalo de nuevo por la voluntariosa y juguetona desviación.

Te hace que no quieras darle un toque
al silencio para perderte la cara de la percepción.

3.
Ni siquiera es mañana o temprano,
aunque el sol arriba dice “día” y ha sido
asombroso lange zeit gegen una cierta
calma desalentada que no podemos dejar de llamar muerte.

Aunque la calma sugiere la posibilidad
de menos muertos, de movimiento, de todavía ser.

4
¿Cómo alguien que invoca su música
díficil, que invoca su expresión entretenida piensa
que no hay entonces ese nosotros,(¿quién guarida nosotros?), recuerda/
rastrea en nuestras permutaciones de decir.

¿Qué desproporcionadas presunciones preceden y
siguen a cada palabra, cada ser, cada más amargo ir siendo?

5.
Estos bostezos en los que entras como en un puerto.
Ven. Ve. No digas los oceános vocales que nos introducen en cada uno
de nosotros, a diferencia de cualquier barco que fue o es conducido.
Un hábito de lugar y el lugar de un cuerpo.

¿Qué coro de extremidades y deseos, de cojeras
que se detienen en cada pie silábico tocando sus códigos crónicos?

Tonya M. Foster
Tr. del inglés

Amar Kanwar