martes, 23 de febrero de 2016

ADÓNDE


[2011]

A Belén Gopegui

¡Ay amor¡ ¿por qué tengo que morirme?

Adónde el labio, tu beso, tu sueño,
el agua en las manos del verano, la noche, el viento loco
apagando la copa de  los árboles, los viceversas
del tacto enamorado, la punta de tus pechos resbalando
hacia el aire, el peso verde de la fruta,
el vino nuevo, las nieves de antaño,
el sol en la mañana del domingo, la catedral
que escapa hacia la nube. Ser y tocar,
mirar el mar una y otra vez, imaginar ya ausente
el rostro anciano de tus hijas, su pelo blanco, los nietos
de sus nietos, el mismo río de todos las infancias.

¡Ay amor¡ ¿por qué tengo que morirme?
Constantino Bértolo

 André Kertész.







LONDRES

[1972]

A Fernando Mateos

AMIGO estoy cansado y no es lugar bueno
esta fatiga es triste un poco pero triste
como dolor que vuelve desde antiguo y el aire
no te ayuda sólo el tabaco me acompaña acaso
alguno de los libros Volverás a Región por ejemplo
este año no se lleva el desgarro tampoco
está de moda la alegría ya veremos que nos pasan
amigo ya no se ni que contarte que ayer hice
el amor que leo a Spinoza por las tardes
perdóname un momento el teléfono me llama nada
no era nada sólo esto y aquello que nos viene y sin embargo
qué dolor perfecto lentamente duele
qué adiós nos dice como piedra sobre piedra se aman
en silencio y a esta esperanza llámala rutina
donde un muerto vale más que mil palabras y la vida
tan inútil tanto el miedo nuestro de cada día y en la boca
este zumo ciego y flaco
con cierto aroma eterno a postguerra inevitable.

Constantino Bértolo