domingo, 6 de noviembre de 2011

La, casi siempre y a pesar de, risueña moradora de esta cámara de niebla es más bien tímida y poco, por pudor, dada al autobombo y semejantes. No obstante, qué mejor compartir que un regalo hecho con cariño e inteligencia. La historia es la siguiente:

Un buen día recibí un correo de Pablo Gallo, ilustrador al que ya respetaba por su Libro del Voyeur y más tarde admiraría por la inteligencia de sus Hiperhíbridos, pidiéndome para un proyecto una cita de un autor muerto. Yo soy más de muertos que de vivos, la filología nos ha hecho así, pero procuré pensar en algún autor cuya muerte me hubiera conmocionado, ya hay demasiados muertos acumulando venerables ácaros en los estantes de las librerías. Recordé la muerte de Blanca Varela y como, para mi sorpresa y estupefacción, estuve durante tres días llorando por la autora de Canto Villano y Concierto animal. Así que respondí a la invitación de Pablo con una cita de Blanca Varela para su proyecto Disecciones.



Grande fue mi sorpresa, mi alegría y el pudor cuando en un plazo de tiempo muy breve nos remitió a muchos de los  autores el retrato de los responsables de las citas que habíamos elegido...Frente a  nuestro propio rostro como en un espejo. Todavía, mirar el retrato mirando a Blanca Varela a los ojos me produce algo de agitación y nerviosismo...Pero desde  la cámara, humildemente, le agradezco el gesto que ha tenido en su proyecto, que espero ver pronto en su totalidad.

Mientras tanto, sus fabulosos hiperhíbridos

3 comentarios:

tormenta dijo...

impresionante.

Ángel Muñoz dijo...

Cierto, es precioso e impactante Ana.

Vladimir García Morales dijo...

Precioso, Ana. Un fuerte abrazo.