martes, 13 de marzo de 2012

Uvas de Playa
Aquella vela que se inclina en la luz,
hastiada de islas,
goleta que se bambolea en el Caribe

en busca de su hogar, podría ser Ulises,
dirigiéndose a casa a través del Egeo;
ese padre y esposo

anhelante, bajo ramas de uvas amargas, es
como el adúltero que oye el nombre de Nausícaa
en cada grito de gaviota.

Esto no trae paz a nadie. La antigua guerra
entre obsesión y responsabilidad
nunca acaba y ha de ser la misma

para el marinero o para aquel en tierra
que ahora sacude sus sandalias para retornar a casa,
ya que Troya exhaló su última llama,

y de la roca que el ciego ciclope lanzó al mar
surgen los grandes hexámetros
que concluyen en la espuma de la ola agonizante.

Los clásicos pueden consolar. Pero no lo suficiente.
Tr. de Frank Báez. 


The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living  1991 Damien Hirst

1 comentario:

Anónimo dijo...

Un gusto pasar por aquí.