martes, 15 de mayo de 2012

LA SOMBRA Y SUS MANOS

La sombra y su mano esquiva,
derrite la pared de asfalto y óxido,
derrama el vaho
que asfixia la mañana.

Y trepas por la escuálida luz que te representa,
torpemente
ahuyentas el grito y su consigna, la débil marca
que la presencia,

en cada rincón del útero, esconde.
Luci Romero
El diluvio


Shirin Neshat On guard
FINLANDIA

VIbrar no es la palabra.

Incendios que borran con tiza
esa cremallera que vertebra tu espalda.

Describo con este tacto olvidado.
un paisaje, horadado, casi agreste
en su espina, moldea un vaso roto.

Caen o brotan las palabras, casi
como castigo. Y yo imagino
un brazo o un niño, como forma
de escapar a la belleza.

Arde, más, el idioma.

Luci Romero

Sara Morante

3 comentarios:

fran dijo...

Me gusta sus estilo y el efecto que proyecta...a ver que más puedo conseguir de ella.

bsos

iban oroza dijo...

La cremallera vertebral, como si encontrásemos lápices de colores al abrirla. Gracias por dar a conocer estos versos.

Dara dijo...

¿Cuánto se puede aguantar encaramada a la fragilidad de la luz?