martes, 7 de agosto de 2012








Pentesilea


Clandestinas en la transparencia de la luz concordamos con el cuerpo difunto del padre; de ese amor brotan los caballos.

La velocidad es un pájaro; lo que vemos, lo que vemos son las cumbres y los caballos.

Todas las escenas segregan (el texto es y no es una máquina de guerra, por eso los guerreros quieren ser doncellas y las doncellas Pentesilea / o bien la muchacha que con pechos desnudos y libres conduce hacia la revolución a los pueblos – su velocidad, su cuerpo libremente maquínico, sus intensidades, su abstracta línea de fuga, su producción molecular, su indiferencia frente a la memoria, su carácter no figurativo...- por eso la dama es un guerrero y el unicornio, la dama). Somos las madres de un padre difunto, de los niños muertos.

Las madres somos escritura y esto un Réquiem, cada vez.

Cualquier escritura es un niño difunto

!Desamarrad las cumbres¡ ¡Despertad a los caballos!







de Chus Pato







Tr. del gallego


John Frederick I Herring 


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