Pentesilea
Clandestinas en la transparencia de la luz concordamos con el cuerpo difunto del padre; de ese amor brotan los caballos.
La velocidad es un pájaro; lo que vemos, lo que vemos son las cumbres y los caballos.
Todas las escenas segregan (el texto es y no es una máquina de guerra, por eso los guerreros quieren ser doncellas y las doncellas Pentesilea / o bien la muchacha que con pechos desnudos y libres conduce hacia la revolución a los pueblos – su velocidad, su cuerpo libremente maquínico, sus intensidades, su abstracta línea de fuga, su producción molecular, su indiferencia frente a la memoria, su carácter no figurativo...- por eso la dama es un guerrero y el unicornio, la dama). Somos las madres de un padre difunto, de los niños muertos.
Las madres somos escritura y esto un Réquiem, cada vez.
Cualquier escritura es un niño difunto
!Desamarrad las cumbres¡ ¡Despertad a los caballos!
de Chus Pato
Tr. del gallego
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John Frederick I Herring |

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