domingo, 26 de abril de 2015

Antes de tener niños,
hazte con un perro.

Entonces cuando te hagas con el niño,
espera a que el perro muera.

Cuando el perro muere,
es un alivio.

Cuando  tus niños no lo son,
quieres un perro de nuevo.

Los usos del cuerpo,
a ver dónde terminan.

Pero solo vamos por la mitad,
la mitad del camino.

Los órganos que se hacen más grandes en los bolsillos de felpa
desgástandose poco a poco.

Estamos aquí y pronto no estaremos
(a pesar de la cómoda cama el perro de peluche la almohada los libros el reloj).

El muchacho con sus calcetines y pijamas.
Una serie de colisiones accidentales.

Presión en el pecho. Todo el mundo respira
por ahora, dentro y fuera, durante toda la noche..

Estas cosas tristes tienen que ser.
Entro en la cocina del pensamiento para endulzarme.

Los huevos duros no van a hacer nada.
Ostras. Desinfectante. Mantequilla de cacachuete. Ginebra.

Gran cara de bebé, me hartas.
Tengo veinte. Tengo treinta. Tengo cuarenta años.

Una amiga me dice, Escucha,
trata de calmarte.



Deborah Landau
Tr. del inglés

Toyen